En los últimos días, una nueva tendencia ha invadido las redes sociales: convertir fotos comunes en imágenes que simulan la estética única de Studio Ghibli, el emblemático estudio de animación japonés fundado por Hayao Miyazaki en 1985. Esta moda ha alcanzado tal popularidad que incluso causó un colapso temporal en ChatGPT, la herramienta de Inteligencia Artificial (IA), lo que obligó a OpenAI a restringir su uso para ciertos usuarios.
Las imágenes que imitan el estilo de películas como Mi vecino Totoro, El viaje de Chihiro, La princesa Mononoke y El chico y la garza (que recientemente ganó un Óscar a la Mejor Película Animada) se han convertido en virales en plataformas sociales, adaptando escenas icónicas, retratos familiares, celebridades o incluso memes a un mundo de suaves colores y atmósferas mágicas.

El proceso para crear estas imágenes es sencillo, pero requiere acceso a una cuenta de ChatGPT con la función de generación de imágenes. Para empezar, los usuarios deben cargar una fotografía en la plataforma y pedirle a la IA que la transforme en una ilustración “con el estilo de Studio Ghibli” o “animación japonesa de la década de 1980”. Se pueden incluir detalles específicos sobre los colores, trazos y otros elementos visuales para personalizar aún más el resultado.

Sin embargo, el éxito de esta tendencia ha tenido su costo. La alta demanda de generación de imágenes llevó a OpenAI a restringir el acceso a esta función a los usuarios con versiones de pago. Según Sam Altman, CEO de OpenAI, la popularidad de las imágenes causó un sobrecarga de las GPU, lo que llevó a la empresa a implementar límites temporales para mejorar la eficiencia de la plataforma.
Aunque el acceso es limitado, la fascinación por las imágenes con el toque mágico de Ghibli sigue creciendo, demostrando el poder de la IA en la creación artística moderna.